¿Por qué las dietas no funcionan?

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CUMBRE MUNDIAL PARA PREVENIR Y REVERTIR LA DIABETES 2014

Texto: Jon Gabriel
“La vida es una preciosa oportunidad que no debemos desperdiciar”. En 2001, Jon Gabriel recibió lo qué él describe como la llamada del despertar. Él tenía prgramado um vuelo desde Newark a San Francico. Fue verdaderamente una suerte que no volara en el vuelo 93 de Unite Airlines, que fue estrellado por un ataque terrorista el 9 de septiembre y en el que no hubo ningùn superviviente.

En ese tiempo él ganó 185 kilos y de dio cuenta que su peso podría llegar a matarle eventualmente. Antes de cambiarse a Nueva York, él nuinca estuvo preocupado por su dieta, pesaba 83 kilos. Pero, comenzó a sentir una alta tensión en el trabajo y el peso poco a poco fue ganando espacio, en unos pocos años había alcanzado los 99 kilos. En ese momento inició una dieta y decidió hacer lo necesario para controlar su peso.

Pero cada vez que iniciaba una dieta, perdía inicialmente peso, pero después volvía a ganarlo. Hizo dietas y más dietas, pero los antojos y la ansiedad pronto le hacían volver al mismo peso cuando no ganaba aún más. Probó todas las dietas, pero no obtuvo resultado, llegando a pesar 185 kilos.

En ese momento Jon pensó que por cualquier razón su cuerpo no quería perder peso, tenía que abandonar la idea de adelgazar, simplemente porque su cuerpo quería ser gordo. “Creí que el switch de mi cerebro se había apagado. No podía hacer nada. Mi cuerpo se había convertido en una máquina de hacer grasa. Era una batalla contra mi propio cuerpo, no podía controlar mi hambre insaciable”.

Investigó en la bioquímica para encontrar una respuesta de por qué engordamos y qué es lo que hacen las hormonas y la bioquímica para hacernos ganar peso. En este momento las cosas comenzaron a cambiar.

Se dio cuenta que el estrés había jugado un papel importante en su incremento de peso. Desde que se trasladó a Nueva York y asumió un trabajo con alta tensión, el estrés le había hecho ganar mucho peso. La química del estrés activa el programa de almacenamiento de grasa en el cuerpo.

Descubrió que nuestros cuerpos tienen un programa de almacenamiento de grasa que se activa en cuando sentimos hambre. Los químicos en nuestro cerebro nos empujan a comer en respuesta al hambre para acumular grasa. El hambre es uno de los síntomas o respuestas de la inflamación.
Lo que es interesantees que, debido al estado de nuestras vidas hoy en día, nuestros cuerpos puedn estar en un estado perpetuo de respuesta inflamatoria de bajo grado.

Comer grandes cantidades de comida procesada, el estrés financiero, practicar poco ejercicio,el aislamiento social, un trauma emocional,todo ello contribuye a engañar al cuerpo haciéndole creer que está en un estado constante de hambre, por lo que necesita comer y comer cuando la comida está disponible.

Jon ideó una fórmula para revertir la bioquímica de su cuerpo, reduciendo el estrés, controlando la digestión y consumiendo comida nutritiva.

Nunca más hizo una dieta. No quiso negarse a sí mismo la comida que quería, pero en su lugar se centró en nutrir su cuerpo a nivel celular, lo que reduce el estrés y la cura la inflamación. Al hacerlo, él ya no estaba gobernado por sus antojos. “Una dieta es como ir a la guerra con tu cuerpo.” Comenzó a perder peso. Los antojos se detuvieron y en un período de 2 años y medio perdió más de 90 kilos. Eso fue hace más de 10 años y desde entonces se ha mantenido en su peso original de 83 kilos.

En la actualidad nunca hace dieta en un sentido restrictivo. Su cuerpo ahora ansía alimentos nutritivos. “La pérdida de peso no se trata de fuerza de voluntad y disciplina. La respuesta es comprender y abordar los problemas reales. Su cuerpo se comporta de forma natural no come por hambre y se vuelve eficiente en la quema de grasa”.

Comer de verdad, productos no procesados regula el cuerpo y reduce la respuesta inflamatoria.

Reducir el estrés mediante la meditación, y controlar el trauma emocional bajo distintas técnicas nos hará reprogramar el cuerpo y eliminar el sobrepeso.

Una práctica fórmula para luchar contra los antojos es nutrir a nuestro cuerpo antes de que nos pida saciar estos antojos. Por ejemplo, si tu antojo es el batido, nutre a tu cuerpo con la verdadera proteína a través de la fruta y vegetales primero. Y si todavía tu cuerpo tiene antojo de batido, dale un poco, pero tus antojos irán disminuyendo a medida que nutras tu cuerpo.

Controlar el estrés y nutrir el cuerpo es la esencia para perder peso y luchar contra la respuesta inflamatoria.

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