Todo lo que debes saber sobre los suplementos de omega 3

Posteado en: Salud

¿Compras habitualmente suplementos de omega 3? ¿Te has parado a pensar si la marca que consumes cumple con todos los requerimientos necesarios para no dañar tu salud? ¿Qué consideraciones hemos de tener en cuenta a la hora de comprar un producto de omega 3?

No todos los omegas 3 que se venden en el mercado son iguales y no todos cumplen con las normativas de calidad. Por ese motivo, es esencial fijarnos en el etiquetado del producto y seguir los siguientes consejos para asegurarnos de que el omega 3 que compremos sea de alta pureza y por tanto, no tenga ningún efecto nocivo para nuestra salud.

La primera regla de oro para cerciorarnos si estamos comprando un suplemento omega 3 de calidad es comprobar que esté exento de dioxinas, es decir libre de PCB´s. Se trata de contaminantes, desarrollados en la década de 1930 como fluidos aislantes para los transformadores eléctricos. En aquel momento, se consideraron como seguros y no perjudiciales para la salud y comenzaron a arrojarse a lagos, ríos y mares. Pero en realidad, son neurotoxinas, cancerígenos y alteradores endocrinos. Los peces que se alimentan en dichas aguas están contaminados por PCB´s y por tanto, al extraer el aceite de pescado crudo, también se extraen altas cantidades de estos contaminantes.

Precisamente, el éxito en la eliminación de estos PCB´s marca la diferencia y la verdadera pureza del aceite de pescado que lo hace apto para el consumo. Por ese motivo, es necesario comprobar que el producto que adquiramos registre niveles totales de PCB´s inferiores a 5 partes por billón (ppb), en ese caso podremos considerarlo como un aceite puro. Por ello, es esencial antes de adquirir cualquier marca, preguntar por los niveles totales de PCB´s de ese lote particular que está comprando y si no tienen un certificado que valide esa información, lo aconsejable es no adquirirlo. Una vez que los PCB´s entran en nuestro organismo, difícilmente saldrán de él.

De igual forma, hay algunos fabricantes de omega 3 que usan hexano (gasolina) y acetona (quitaesmaltes de uñas) para aislar sus productos. Estos disolventes son difíciles de eliminar, por tanto la transferencia a nuestro organismo pone igualmente en riesgo a largo plazo nuestra salud.

Otra recomendación a tener en cuenta es que los omega 3 son productos propensos a la rancidez debido a su poli-insaturación. Para medir esta característica se utiliza el índice de oxidación TOTOX, marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que mide los niveles de peróxidos, aldehídos y cetonas en el producto final. Cualquier omega 3 que supere el estándar de 26 meq/kg se considera un producto oxidado. De hecho, algunas marcas para encubrir los altos niveles de oxidación utilizan saborizantes para evitar el mal sabor. En este sentido, una vez más, es extremadamente importante preguntar por los niveles de TOTOX del producto que está comprando. Tampoco es aconsejable comprar aquellos productos de omega 3 que vienen envasados en botellas de plástico transparentes o que dejen pasar la luz porque los rayos UVA o la luz fluorescente oxidan el aceite.

Finalmente, es necesario fijarse también en los niveles de EPA y DHA que contiene el producto que está adquiriendo, ya que la mayoría de las marcas registran niveles muy bajos y por tanto, la efectividad del omega 3 que estaría consumiendo sería muy pequeña. El ácido graso más activo terapéuticamente hablando es el DHA, por lo que hemos de buscar en el suplemento una concentración elevada del mismo. Es importante que el suplemento que adquiramos cuente con una concentración suficiente de este ácido graso para que el número de cápsulas diarias a consumir no sea excesivo. Por ello, debe no solo estar certificada su pureza, sino también la concentración de estos ácidos grasos.

El precio varía de unos productos a otros, pero es importante determinar el costo de cada cápsula y la potencia de la misma. De esta manera podremos determinar el precio diario de tratamiento para los efectos deseados en nuestra salud. No es lo mismo llegar a 1,5 g de DHA mediante cápsulas cuyo contenido en este ácido graso es de 120 mg (12-14 cápsulas/día) que con otro cuyo contenido sea de 300 mg (5 cápsulas al día). Si las cápsulas son baratas hemos de sospechar que uno de los factores anteriores es deficitario.

Existen varios enlaces donde poder obtener un reporte certificado de la pureza del producto que adquirimos, entre ellas el certifiado internacional IFOS (http://www.nutrasource.ca/ifos/ ) o la web (www.omega3consumohumano.com.mx#sthash.qanLpfkX.dpuf ).

Fuentes:

http://www.omegarx.com.mx/5secretos/

http://drsoro.com/2014/01/05/omega-3-vi-como-elegir-bien-tu-suplemento-de-aceite-de-pescado/

Productos en Chile que cumplen con estas recomendaciones:

http://newscience.cl/producto/omega-up/

 

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