El trigo, ¿bueno o malo para nuestra salud? Razones para dejar de consumirlo

Posteado en: Dieta

Uno de los primeros expertos en levantar la voz de alarma sobre los efectos del trigo en nuestra salud fue el cardiólogo norteamericano William Davis, quien alertó sobre los perjuicios del consumo de trigo y sus derivados. Davis puso en práctica una medida sencilla, pero que a la vez mejoró ostensiblemente la salud de sus pacientes, simplemente les recomendó eliminar este alimento de sus dietas. El resultado fue que el 70% de ellos experimentaron una notable mejoría además de una pérdida de peso. En solo tres meses sus niveles de azúcar se redujeron de forma importante, incluyendo muchos casos de diabéticos o prediabéticos que dejaron de serlo. Sumado a ello comenzaron además a sentir alivio en dolencias como la artritis, la soriasis, la sinusitis crónica o la irritación intestinal, según el cardiólogo.

Davis llegó incluso a publicar un polémico ensayo bajo el título Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight, and Find your Path Back to Healthdonde defiendía su teoría, apoyada con distintos estudios, sobre los efectos negativos del trigo genéticamente modificado en nuestra salud.

En el ensayo, Davis establece una relación directa entre el aumento del número de diabéticos y el consumo de cereales sometidos a modificaciones genéticas: “dos rebanadas de pan integral aumentan más los niveles de azúcar en sangre que dos pasteles debido al alto índice glucémico del trigo que se cultiva hoy en día”. Este hecho, afirma, provoca que estemos desarrollando una peligrosa resistencia a la insulina y debido a ello, la diabetes se está convirtiendo hoy día en una pandemia. Según datos de la OMS, en las próximas décadas el número de diabéticos rozará los 350 millones de personas en todo el mundo.

Los detractores de esta hipótesis afirman que el movimiento contrario al trigo es solo una moda pasajera, o peor aún, que aquellos que sostienen sin un diagnóstico oficial este argumento han perdido el juicio. Ellos defienden que “sentirse mejor” tras la eliminación del gluten no puede utilizarse como prueba en el sistema médico convencional.

Pero, más allá de estas afirmaciones, lo que sí es cierto es que existe un aumento en el interés y la investigación sobre el tema de “la intolerancia al gluten”. En 1971, hubo 71 estudios que aparecen en la Biblioteca estadounidense de Medicina (MEDLINE) y que hace referencia al gluten. El año pasado, en 2011, este número había llegado a las 514 referencias y estudios.

En la actualidad, el sistema médico convencional solo identifica un número reducido de trastornos que pueden ser provocados por el consumo de trigo, tales como:

  • Alergia al Trigo
  • Enfermedad Celíaca
  • Dermatitis herpetiforme
  • Anafilaxia inducido por el ejercicio de trigo

Sin embargo, estas patologías no son más que la punta del iceberg de la “celiaquía”. De hecho, existe un enorme compendio de datos y estudios que determinan la intolerancia al trigo como un problema universal, específico de la especie humana, y que se produce en diferentes grados, en su mayoría sub-clínicamente, por lo menos a través de la óptica de las proyecciones y tecnologías convencionales.

El trigo que consumimos hoy es el resultado de procesos híbridos, rico en gluten, que a su vez es una mezcla de proteínas (gliadina y glutenina). Por poner un ejemplo, uno de los alimentos más consumidos, el pan, ocupa un gran volumen de gluten en la harina con la cual se elabora, esto hace que el pan sea más elástico y esponjoso y por tanto luzca más apetitoso. El problema es que el sistema digestivo de muchas personas no tolera las cantidades de gluten que presenta el pan moderno. De hecho, la intolerancia al gluten provoca cansancio, dolores abdominales, diarrea, reflujo gastroesofágico, problemas articulares, eccemas e incluso trastornos neurológicos.

La enfermedad celíaca, contrariamente a lo que antes se pensaba, no es una enfermedad únicamente digestiva, sino que se trata de un proceso de naturaleza autoinmune de predisposición genética, que presenta una frecuente afectación sistémica, en la que se asocian síntomas muy variados, ya que se combina con otros procesos patológicos que incluyen diversos órganos y sistemas.

También hay que tener en cuenta que la “espina invisible”, que es la lectina de trigo – más conocida técnicamente como germen de trigo Aglutinina (WGA) – puede causar una amplia gama de efectos adversos para la salud.

Fuentes:

 http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/11/23/el-trigo-ese-ldquoveneno-cotidianordquo-que-arruina-nuestra-salud-109761/

http://www.greenmedinfo.com/blog/200-clinically-confirmed-reasons-not-eat-wheat

http://www.saludnutricionbienestar.com/cinco-razones-para-dejar-de-comer-pan-blanco/

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