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Conseguir que los más pequeños coman verdura es todo un desafío ¿No? Y es que muchas veces la simple apariencia de este tipo de alimentos les d a mañas porque no tienen colores llamativos o alegres.  Sin embargo, para que los niños sigan una alimentación equilibrada y saludable es muy importante que la verdura esté totalmente incluida en sus dietas. ¿Cómo conseguirlo? Acá algunos consejos.

Una buena manera de incluir la verdura en la dieta de los niños es jugando con la presentación del plato. De la misma manera que cuando se va a un restaurante y nos apetece más un plato elaborado y llamativo a la vista que un conjunto de alimentos uno al lado del otro, a los más pequeños les pasa exactamente lo mismo. Un plato lleno de lechuga y tomate puede llegar a aburrir a un niño, en cambio, si juegas con los ingredientes y echas a volar la imaginación puedes sorprender a los más pequeños con un plato lleno de verdura pero formando una cara divertida, un animal, intenta arma su caricatura favorita, etc.

Otro truco útil es hacerlo jugar a ser cocinero. Si dejas que te ayuden a preparar la comida, lo comerán sin pensarlo ya que es algo que han cocinado ellos mismos por lo que van a querer probar el resultado final. Además de eta forma les cultivas la curiosidad de entender mejor lo que comen, cómo se cocinan, los nutrientes, puedes aprovechar la ocasión de enseñarles a comer conscientemente.

Si estos trucos no funcionan, siempre puedes recurrir a la técnica del camuflaje. Los más pequeños pueden llegar a ser muy tercos, tanto así que basta con que vean un alimento color verde parecido a una verdura, para negarse rotundamente a comérselo. Una manera de ganar la guerra de las verduras puede ser cocinar cremas o purés que contengan estos alimentos sin que ellos sean plenamente conscientes de su presencia.

Sin embargo, debes considerar que todos estos tips y trucos para conseguir que los más pequeños coman verdura solo funcionarán si los mayores, o sea tú, no actuamos dando el ejemplo. En este sentido el hecho de comer en familia y mostrarles cómo nos gusta comer frutas y verduras y todos los beneficios que tienen para nuestra salud, puede ser una buena manera de modificar sus comportamientos.