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La naranja es una de las frutas que más se consumen y su cáscara es fuente de una gran variedad de nutrientes que benefician la salud ¡Lee esto y no botes más su cáscara!

Está comprobado que la cáscara de naranja cuenta con muchas propiedades cuyos efectos en el organismo ayudan a mejorar su salud. Si bien su sabor no es tan agradable como su jugo, sus compuestos activos son razones suficientes para considerar que se deben añadir en la dieta y dejar de tirarla a la basura. Acá te contamos algunas de sus propiedades.

Previene el colesterol:

Los fitoquímicos y flavonoides que contiene la cáscara de naranja la convierten en un remedio natural contra los descontroles en el colesterol. Estos antioxidantes ayudan a limpiar las arterias y previenen la formación de la placa lipídica que le provoca obstrucción y coágulos. Esto fortalece la salud cardiovascular, ya que disminuye el riesgo de hipertensión, entre otros.

Reduce la acidez:

Los compuestos activos que contiene este ingrediente tienen un efecto alcalino que contribuye a reducir la acidez estomacal. Su consumo, ya sea en batidos o como infusión, equilibra el pH digestivo y disminuye el exceso de formación de ácidos ante las dificultades digestivas.

Alivia problemas digestivos:

Se estima que cada 100 gramos de cáscara de naranja aporta hasta 10,6 gramos de fibra dietética, un nutriente esencial para mejorar la salud digestiva. Su ingesta regular disminuye el tránsito intestinal lento y, a su vez, promueve la eliminación de los desechos que se retienen en el colon.

Es antibacteriana:

Cuenta con una alta concentración de compuestos fenólicos y antioxidantes, los que le entregan cualidades antimicrobianas y bactericidas.

Ayuda a perder peso:

Es baja en calorías, contiene fibra y cuenta con propiedades desintoxicantes que ayudan a bajar de peso. Su consumo  favorece los procesos de limpieza del organismo y prolonga la sensación de saciedad para controlar la ingesta excesiva de calorías.