Carrito

Cuando escuchas hablar de “grasas buenas” se refiere principalmente a tres tipos de aceites esenciales: El Omega 3, 6 y 9. Todos tienen múltiples propiedades para nuestra salud, sin embargo, algunos de ellos el cuerpo no los produce por sí mismo y ahí depende de ti proveerlo al cuerpo.

Omega 3:

Corresponde a un aceite esencial que el cuerpo no genera por sí mismo, y se divide a su vez en dos ácidos distintos: EPA y DHA, ambos términos son abreviaciones de sus nombres científicos y aportan muchísimos beneficios a nuestra salud. Algunos son que ayudan a reducir el colesterol malo, son antiinflamatorios, contribuyen a la salud vascular y, en el caso del DHA, ayudan al desarrollo, función y protección del sistema nervioso y cerebral.

Como el cuerpo no los sintetiza, una de las vías para obtenerlo es la alimentación. Es posible encontrarlo en pescados grasos. Pese a que es un aceite con tantos beneficios, su consumo es muy bajo, lo ideal es consumir 2 a 3 porciones de pescado a la semana de este tipo de pescados.  En caso que no cumplas con eso, la suplementación es una opción viable.

Sin embargo, antes de elegir un suplemento, porque hay muchos en el mercado, debes considerar tres factores claves: pureza, concentración y origen. Lo primero tiene que ver con que el suplemento sea de alta pureza, libre de contaminantes y metales pesados y eso sólo lo garantiza una certificación independiente que de garantía de su pureza. Debes siempre buscarla en la etiqueta. Lo segundo, se relaciona con la cantidad de EPA y DHA que contenga cada cápsula.  Los estudios que muestran los beneficios del Omega 3, muestran a su vez que deben consumirse altas dosis de EPA y DHA, por cápsula.  La tercera, que la fuente de origen sea pescados grasos, ya que se ha demostrado que esta fuente, muy por sobre otras fuentes marinas es la que entrega las mayores concentraciones de EPA y DHA. La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo mínimo al día de al menos 500mg de EPA+DHA en personas adultas.   Para mayor protección puede llegar a ser, mínimo,  1 gramo al día (1000mg EPA+DHA).

Omega 6:

También corresponde a un aceite esencial, vale decir, es un nutriente que el cuerpo no produce. Sin embargo, a diferencia del Omega 3 es más consumido, ya que se encuentra en el aceite de maravilla, de soja y en los huevos. En Chile se consume 17 veces más omega 6 que omega 3 (17:1) cuando la recomendación es 5:1. Pese a ser esencial para el funcionamiento del cuerpo, su consumo excesivo podría causar molestias inflamatorias.

Lo ideal es encontrar un equilibrio entre el Omega 3 y Omega 6, de esta forma vas a evitar los efectos negativos del exceso de Omega 6, y promover los buenos efectos del Omega 3.

Omega 9:

A diferencia de los dos anteriores, este aceite sí lo sintetiza nuestro cuerpo, y algunos de sus beneficios son aumentar los niveles de colesterol bueno o HDL, y mejorar la salud cardiovascular. Lo consumes por medio de la ingesta de aceite de oliva, almendras y paltas, principalmente.

Conoce nuestros productos naturales científicamente comprobados

Omega UP UltraPure